Victorina era muy joven cuando abandonó su hermosa ciudad natal de Zachetas, México, dejando atrás a sus once hermanos y a sus padres para ayudarles a tener una vida mejor en su país.
En Estados Unidos, su primer trabajo fue de niñera. Tras trabajar de niñera, consiguió empleos en un restaurante y en una fábrica de juguetes, que exigían largas jornadas y un trabajo intensivo. Durante sus primeros años en EEUU, Victorina recuerda haberse sentido sola y triste. Estos sentimientos de aislamiento se vieron agravados por no tener a nadie con quien hablar, ya que no tenía amigos ni familiares que vivieran con ella en EEUU.

Superar su tristeza fue todo un reto, pero Victorina pronto se dio cuenta de que, aunque su vida sería difícil, no sería imposible. Estaba decidida a seguir trabajando para conseguir su objetivo de una vida feliz y con éxito en EEUU. Una vez que pudo superar su tristeza y tener una visión clara de lo que iba a hacer falta para seguir adelante, pudo encontrar la felicidad en EEUU. Conoció a un hombre que ahora es el padre de sus cuatro hijos y está muy orgullosa de la vida que ha podido proporcionarles. Está orgullosa de decir que todos sus hijos han recibido una educación y que una de sus hijas acaba de graduarse en la universidad. Ver lo mucho que trabajaban sus hijos en la escuela inspiró a Victorina a iniciar el proceso para hacerse ciudadana estadounidense.
Victorina está muy agradecida por el apoyo que le prestó el NCICC para ayudarla a hacerse ciudadana, y está especialmente agradecida a los tutores que la ayudaron a prepararse para la entrevista con el USCIS. Ahora que es ciudadana estadounidense se siente libre, protegida y aliviada de formar parte de este país. Le hace mucha ilusión poder votar en las próximas elecciones.
¡Enhorabuena Victorina, por todo lo que has conseguido a lo largo de tu vida! Sabemos que con tu determinación y ética de trabajo lograrás muchos más de tus sueños.





